viernes, junio 22, 2007

¡Qué indignación!

Lo del Big Brother Australia me despertó las últimas dos mañanas. La ira de algunos, la indignación de otros, en fin, tantos sentimientos alrededor de los australianos lanzando globos con agua a una bandera rojo-blanco-verde con el escudo nacional mexicano al centro. Riguroso sombrero de charro en las cabezas rubias de los participantes.

Recordé el viaje de hace un año a la frontera, Piedras Negras; en el que crucé al otro lado (el del pasto bonito), es decir Eagle Pass, que mientras paseaba por el mall local vi sorprendido una resbaladilla pintada con los colores (en correcto orden) de la bandera mexicana… y aún más sorprendente con el águila nacional en plena resbaladilla, donde cientos de culos infantiles se resbalaban al día, dándole algo más que una obscena caricia a la pobre águila que seguía devorando su serpiente como resignada a ser el águila de una resbaladilla. Muchos de ellos, podría decir la mayoría, seguramente culos de niños mexicanos, porque si algo hay en Eagle Pass es mexicanos.

Y en ese momento, en el otro lado, no hubo ni la ira, ni la indignación de nadie, de ninguno de los mexicanos ahí presentes. Solamente las ganas de seguir comprando.

jueves, junio 21, 2007

Sí, he escuchado el programa de radio de Thalía.

¡Y me he divertido muchísimo!

Thalía como conductora definitivamente no es mala, realmente es amena… o como podrían decir otras conductoras, es una "adorada" con todo el cliché que puede caber en este término.

En las últimas dos emisiones me reí muchísimo primero con la entrevista a un chavo, que violado por un hombre en su infancia, contaba su vivencia a Thalía, quien al final le aconsejó "entregarse al señor"

El segundo gran momento fue la parodia del único ¿éxito? de Paris Hilton en la música, y éste realmente bueno.

Un tercer momento fue cuando entrevistó a los Rebelde, cuando tocó el turno de Christian (recientemente salido del clóset) le preguntó con qué color de cabello tenía más pegue con las chicas…

Escúchalo en: www.thaliaradio.com ¡Ampliamente disfrutable!

domingo, junio 10, 2007

El Pozo

Después de leer el libro El Pozo de José Membrive (Carena, 2006) mi percepción del pozo y la sombra cambió radicalmente.

Una obra de poesía, con la particularidad que cada poema narra un episodio, un momento de vida, que en fragmentos es tan parecida a todas, con perfecto acomodo en el tiempo.

Una mujer empieza por sufrir alucionaciones, deviene en esquizofrenia. Es esta enfermedad la sombra. Poema tras poema va relatando como la sombra la asecha, la merodea, la sigue. Hasta llegar al pozo, ése lugar por muchos conocidos, donde la luz existe sólo por el recuerdo de quien la vio alguna vez, el pozo húmedo, como bañado por miles de años de lágrimas.

Membrive lleva la poesía a una dimensión poco explorada, rompiéndo las barreras de aquellos que dicen no leer poesía porque les parece difícil de entender. En un contexto no sólo cotidiano, pero actual, uno descubre página a página que es verdad que hay hecho en la vida que sólo son explicables con un poema... porque no hay otra forma de narrar o escribir que transmita lo que sucede adentro... en el pozo.

lunes, junio 04, 2007

Una semana con Robert Stucky

Difícil sería pretender transcribir las conversaciones que tuve con Robert Stucky a lo largo de una semana. Intermitentes, breves, casuales, pero sobre todo, sinceras. Pasar momentos con Robert es una gran oportunidad, y esta posición ventajosa mía definitivamente es invaluable.

Una semana atrás pasé por él al aeropuerto, su saludo siempre es como el del amigo que por algún tiempo no se ha visto, efusivo, cariñoso. Y es que así es Robert, como un amigo. A lo largo de la semana en encuentros casuales en la oficina, en pequeños momentos.
Robert es el autor del libro "El Jesús Tántrico"... quien hubiera imaginado hablar de Jesús como un ser, un ser humano, que llevaba a cabo una práctica espiritual. Y quien tuviera la suerte que tuve yo de convivir con Robert, como ser humano, como persona.
Además debo mencionar que agradecí sus palabras, pues por una noche sentí a mi padre nuevamente cerca, no como cuando se recuerda... cuando se siente.