viernes, octubre 26, 2007

¿Habla español?

Se acercó a mí y me pregunta "¿habla español?" Sí, le respondo. Es que no sé cómo llegar a la calle 79.
Estábamos en el anden de la estación Canal St del metro de Nueva York. Le dije que viera el mapa, pero no sabía leerlo. Así que fui con ella y con mi poco conocimiento de esta ciudad le dije cómo debía llegar. Es complicado el metro de acá, al menos hasta que uno entiende el sistema.
Era de Ecuador, llevaba dos meses acá. Empezó a trabajar para unos chinos poniendo uñas, justo en el barrio chino. Nunca había trabajado en Manhattan, y su esposo no pudo venir, por primera vez, por ella. Así que debía desenvolverse sola. ¿Inglés? Ni una palabra.
Yo apenas recorrí unas estaciones y me despedí, esperando que lograra llegar a su casa. Es bueno hablar español.

martes, octubre 16, 2007

Un taxista de Monterrey

El taxista se llama Martin, es de aquí, de Monterrey. Apenas me subo al taxi y apaga su cigarro en el espejo retrovisor; le digo ―no lo apague; también fumo; no me molesta―.

No, si nomás los prendo como amuleto ―me dice con su fuerte acento regiomontano―. Cada vez que prendo un cigarro me sale un viaje. Mi esposa me dice que fumo mucho, pero de verdad que no. No sé si sea coincidencia pero siempre me funciona.

Cuando sí fumo mucho ―continúa diciéndome don Martín― es cuando me voy de bohemia con mi compadre. Es que toco la guitarra, y mi mujer canta. Los sábados nos juntamos en la casa. Bien a toda madre.

Le pregunto más sobre su afición por la guitarra y entonces la sorpresa: Martín me cuenta que cuando era joven, allá por el año 1982 participó en el festival Valores Juveniles Bacardí; y en compañía de otros dos, formaban el Trío Los Amigos… y ganaron el tercer lugar. El primero se lo llevó un tal “Raúl Montemayor ―me dice un poco molesto y resignado― de los Montemayor. Ya ve que tienen mucha feria. No pos esos con dinero compran lo que sea”. Hasta el primer lugar (me quedé pensando). Después el trío se desintegró. Uno se fue a Tampico, otro a SLP y Martín se regresó a Monterrey.

Pero eso no lo desmotivó del todo. Por idea de su ahora esposa, el día de su boda decidieron hacer algo diferente: después del tradicional rito religioso, vestido blanco y smoking; una vez estando en el salón de fiestas con todos los invitados, se fueron a cambiar. Martín salió de charro y ella de Adelita. Y Martin con guitarra en mano, su esposa con el tequila que abre la garganta, juntos empezaron a cantarles a los invitados. Entonces los apodaron la Adelita y el Charro. Hoy esos apodos han cambiado un poco, con la moda de la telenovela “Destilando Amor” les dicen en las noches de bohemia: Gaviota y Rodrigo. “Y eso que mi esposa canta mejor que esa gaviota”

Me salgo del taxi y lo veo irse, cuando volteaba la esquina prendió un cigarro y supuse que habría también un pasajero, y quizá Martín continuaría contando su historia.

domingo, octubre 14, 2007

Sin miedo regios!


Gente y más gente ha recorrido este día la Feria del Libro. Para las editoriales el primer día no fue el mejor: compraron menos en relación al año pasado.
En la foto uno de nuestros stands aquí en la feria, con todo el material erótico dirigido a hombres, a hombres que les gustan los hombres y a hombres que les gustan las mujeres. En Monterrey hay de los dos, pero los primeros dan más rodeos.
Primero, de lejos, ven el librero. Empieza a acercarse como si fueran a cazar. Deteniéndose en otros títulos van acechando ese libro, el de hombres desnudos. Hay uno por ejemplo que una vez frente a los libros, sin tomarlos, empieza a utilizar su celular, quizá es su esposa quien le llama y casi sin verme, y entre las palabras en su conversación me pregunta el precio. Más allá de la discreción. De la misma forma le respondo.
Otro me aborda, después de pasearse en los 4 metros cuadrados del stand por diez minutos, y casi al oído, cercano a un susurro, me pide el precio de "ese, el de los chavos que se están besando"... entonces yo sin señalarlos muchos, tomando los colores como referencias, le digo cuánto cuesta.
Aquí en Monterrey parece existir mucho pudor por este tema, como en tantas partes supongo. De cualquier forma, yo les diría que no pasa nada, si les gusta: agárrenlo.

sábado, octubre 13, 2007

Monterrey / FIL & Forum

Llegué a Monterrey. He pasado el día en la Feria del Libro... el preparativo para Guadalajara en 40 días. He empezado a repasar la agenda tanto de la FIL como del Forum, y empezar con actividades el día de mañana.

Hay muchísimas cosas, y el parque Fundidora está que vibra de la gente y las actividades. Hay quienes pasan 12 horas continuas en el parque, hay quienes sólo vienen en la tarde. Algunos sólo visitan el novísimo Paseo Santa Lucía, otros quisieran rescatar ese "otro" Monterrey que siempre ha existido y parece pasado de moda.

A lo más mexicano: mañana empiezo con los post sobre Monterrey: la Feria del Libro y el Forum.

domingo, octubre 07, 2007

Nombres de riesgo

No hay médico francés que lo reconocería en público; sería demandado y tachado de racista al momento. Pero en reuniones privadas, en la intimidad del grupo de amigos es parte de las bromas que se hacen. Y vaya que ríen al respecto -¡Qué pena presentarle un "Kevin" a mi madre!- dice Isabelle y todos se echan a reír, porque todos sentirían la misma pena.

En la jerga médica francesa hay algo conocido como los nombres de riesgo. Y esta, digamos regla, la utilizan para definir qué tipo de cuidados merecen los pacientes.

Por ejemplo: Una familia llega al hospital, su niño está delicado: desnutrición. El niño se llama Kevin. De inmediato a cuidados intensivos. El niño será hospitalizado tres días. El estado cubre los gastos.

Al mismo tiempo llega otro niño con el mismo padecimiento, pero se llama Benoît. Es atendido por lo médicos. En poco tiempo lo dan de alta y dan indicaciones a la familia sobre los cuidados que deberán seguir los siguientes tres días.

La misma situación, dos soluciones. ¿Racismo? ¿exclusión? ¿discriminación? Bueno, sucede que en Francia no son muy bien vistos los nombres como Kevin, Jason, Dylan u otros que parecen salidos de los sitcoms estadunidenses. Normalmente las familias de medios desfavorisados, aquellas con menos cultura, gustan mucho de esos nombres para sus hijos.

Los médicos asumen, cuando un niño se llama así, que proviene de un medio desfavorisado, donde no tendrán los medios o el conocimiento para llevar a cabo los cuidados necesarios. Así que asumen debe ser tratado en el hospital. En tanto la familia de Benoît, probablemente sea clase media, entonces se asume que podrán costear y llevar a cabo los cuidados ellos mismos.

viernes, octubre 05, 2007

Las Reinas del Sur y el Pacífico

Arturo Pérez-Reverte creó un personaje memorable en su novela La Reina del Sur: Teresa Mendoza "la mejicana". La historia de una mujer que cuando morrita andaba de novia de un narco, se convirtió en una líder del narco en España, creando eficientes puentes para el tráfico de droga entre el norte de África y el sur de la madre patria.
Durante años acumuló conocimiento, poder y mucho dinero... el desenlace de La Reina del Sur corresponde a un desenlace de una buena novela.
Mucho fue el reconocimiento que Pérez-Reverte recibió por este libro, que sigue siendo uno de los más vendidos en librerías. Dice que pasó mucho tiempo en Culiacán, que inmerso en el mundo del narco empezó a escribir esta historia, basada en hechos reales. Y sí, tiene mucho de realidad.
Hoy sale a luz Sandra Ávila, la Reina del Pacífico, quien el parecer habría creado puentes de transportación de droga entre México y Colombia, y tiene una orden de extradicción por los EE.UU.
¿La historia de La Reina del Sur podría cobrar vida en la cara de La Reina del Pacífico?
¿Cuánto se parecen Teresa Mendoza y Sandra Ávila?
¿Existen momentos idénticos en sus historias?
¿Cuánto es mito y cuánto es realidad?
¡Participa dejando tus comentarios!

miércoles, octubre 03, 2007

Vive la France… tranquilement SVP

Llegué a París y tome el TGV para ir a Lille. En cuestión de horas me encontraría con mis amigos. Mandé un SMS para advertirles que todo iba según lo planeado y los horarios se cumplían. No habría retardo.

Miraba por la ventana el paisaje posible a más de 250km/h. A mi lado una señora de 40 años aproximadamente, absorta leía un libro.

Sonó mi celular. Eran mis amigos. "¿Cómo estás? ¿todo bien?..." Hablé por espacio de tres minutos. Alzando la voz como buen latino, como buen norteño, como si el teléfono supiera de distancias en kilómetros.

Terminé y volví al paisaje. La señora de al lado me hizo una seña y sin palabras me señaló un pequeño dibujo en el tren. Parecía... como un celular, con ojitos y boquita redondas. Entonces, con mi cara de 19 dudas la miré. Y me dijo:
-Está prohibido hablar por teléfono en el vagón. Hay que respetar la tranquilidad de los otros.

Me disculpé amablemente y evidencié mi acento castellano (como si eso me disculpara aún más)

Días después regresé a París. Y noté que la gente casi no habla por teléfono en lugares públicos, sea el metro o la calle. Existe la idea del "respeto por la tranquilidad". Y si alguien habla en esos lugares, más aún, en voz alta, seguramente que no es parisino.

lunes, octubre 01, 2007

Hyde Park


Hyde Park
Originally uploaded by ciudadanomx.

En el ranking de las más interesantes en Flickr. Un bello atardecer en el Hyde Park de Londres.