lunes, julio 20, 2009

Herida de Eduardo Lizalde

En 2006 encontré un libro de poesía y dentro este poema que se convirtió en uno de los que leo recurrentemente. Ayer me enteré que el autor recibió la Medalla de Oro de Bellas Artes. Así, que por dejar constancia, pues hoy lo he vuelto a releer, del gusto que me da:

"Si duele, déjala doler./ La piel es delicada,/ la luz la hiere, el aire la estropea./ La piel es lo más frágil: se encuentra al descubierto,/ perdió en el tiempo sus corazas y vellos animales./ Déjala que duela, que reduela,/ toda herida así es superficial,/ no llega al hueso,/ no carcome la entraña [...]/ Sólo una vez el cuerpo, aquel,/ el tuyo, el mío,/ serán heridos, como dicen, de muerte./ Una única vez,/ en una sola ocasión sólo,/ serán heridos todos esos cuerpos./ Y el arma que los hiera/ los destrozará gritando/ con su acero o con su fuego;/ la daga, el marro, el proyectil se dolerán,/ ellos, no aquéllos, cuando hagan/ esa única herida/ en tales cuerpos./ Pero la herida, la no recuperable,/ la verdadera herida,/ la que no admite costuras,/ no alcanzará a doler."
Vía: La Jornada