lunes, marzo 19, 2012

Si Florence fuera Florinda

El 9 de diciembre de 2005 nos enteramos de la captura de los líderes de la banda de secuestradores Los Zodiaco: Israel Vallarta y Florence Cassez a cuadro eran ya juzgados y sentenciados por la opinión pública. Lo que debió hacer sucedido después, era una cuestión protocolaria que reafirmaría el juicio colectivo en los juzgados.

Pero no sucedió así. A la par de un proceso judicial, se publicaron serios reportes periodísticos que nos enteraban poco a poco de un complejo entramado que resulta sumamente enredado. Basta hacer un recorrido más allá de los encabezados por algunos documentos para desconfiar del proceso seguido, y por lo tanto, de la veracidad de lo sucedido.

La duda está ahí, es real. Las contradicciones, la falta de profundidad, las fechas inexactas, las horas ausentes sólo permiten recordar tantos casos dónde el sistema ha fabricado culpables y víctimas.

El debate abandona las columnas y notas periodísticas y se instala en las mesas de café, en las salas de alguna casa, en las pláticas entre amigos. Y también se instala el nacionalismo mexicano, ése que nos ciega y nos lleva a emitir juicios "en defensa de un México atacado por extranjeros", ese nacionalismo que exalta los argumentos xenofóbicos, que nos lleva a defender lo indefendible sin darnos cuenta.

Arturo Montiel en su campaña para gobernador dijo: "los derechos humanos son para los humanos, no para las ratas". Tristemente, parece una idea fuertemente arraigada en el imaginario colectivo, donde se aprueba anular estos derechos a los presuntos criminales. Una idea que a todos nos debe aterrorizar, sobre todo cuando el sistema judicial mexicano se define por su oscuridad, su corrupción, su utilidad para algunos con poder o dinero; un sistema que crea culpables que pugnan condenas en las cárceles y exonera de facto a aquellos que después resultan intocables.

Si Florence fuera Florinda, quizá nos quitaría ese filtro del nacionalismo mexicano para aproximarnos al caso, con un poco más de objetividad, con un poco menos de prejuicio.

Si Florence fuera Florinda, quizá tendría menos atención mediática, quizá su caso habría sido archivado ya, incluso, quizá, algunos se hubieran conmovido y movilizado.

Si Florence fuera Florinda, quizá veríamos las fallas de nuestro sistema de impartición de justicia, quizá creeríamos en que hubo corrupción, que el proceso nos ocultó alguna verdad.

Si Florence fuera Florinda, quizá hablaríamos más de Israel Vallarta, o de esos personajes que se fugaron entre líneas y páginas de un expediente; quizá además de culpabilidad o inocencia, exigiríamos claridad y transparencia, para poder creer en lo que nos entrega el sistema.

Pero no es que sea Florence, no es si fuera Florinda, es que somos todos los mexicanos frente a un caso que deja espacio para la duda, un caso, que según sucedió, podría sucedernos a todos, y por eso, vale la pena exigir sea aclarado.

La siguiente cronología elabora un recuento histórico a partir de cuatro documentos públicos, el primero es un artículo publicado en Nexos; el segundo uno en la revista Gatopardo, el tercero es el Proyecto del Ministro Zaldívar y el último la segunda declaración ministerial de Israel Vallarta.

Cronología 1997 - 2012 del caso Florence Cassez