Anoche ví uno de los programas más aburridos y más preparados que el mismo Big Brother, me refiero al "debate" de los precandidatos panistas a la presidencia de México: Alberto Cardenas, Felipe Calderón y Santiago Creel.
Me pareció como un debate bastante light, donde lejos de lanzarse golpes, se hacían la finta de ataques. Cada uno desde su punto tuvieron sus momentos menos obscuros.
Lo más novedoso me pareció Felipe Calderón con sus propios "supers"... y era entretenido ver como los buscaba entre frase y frase de su guión. Que por cierto ¡no dejó de indicarle que sonriera! Por que así hablara de lo mal que va el país, o de lo que falta por hacer o incluso de la pobreza extrema... lo decía con una gran sonrisa, al estilo de Ernesto Laguardia en Hoy. Si el precandidato queda decepcionado de la política un día, le veo buen futuro frente a las cámaras, las ubica a la perfección y no deja de sonreír, hasta podría ser mancuerna de César Costa en su nuevo programa matutino de Canal Once.
De Alberto Cárdenas, pues pasó sin pena ni gloria. Rememorando sus tiempos de gobernador, como si eso le diera mayor autoridad moral que sus "contrincantes".
Y Santiago Creel... bueno, el sí me parece una caricatura. Dejando lo raro que le va el look sin barba, como que no transmite nada el señor. Su mejor momento son las palabras que utiliza, eso de "unidad especial y especializada"... no olvida que los "sospechosismos" lo volvieron aún más famoso, tanto como el Surimi de Ninel Conde, y busca nuevas que poner de moda.
En fin, estos programas sirven para ver el triste panorama que debemos esperar para las elecciones... y la pobreza de candidatos... yo me pregunto, a pesar de eso ¿tenemos realmente que votar? ¿bajo qué criterio?
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