martes, octubre 21, 2008

Y se les acabaron las balas

Los periódicos reportaban la noticia bajo títulos como: Deja un muerto balacera entre presuntos narcos y policías en Durango o Lo mataron en Real del Mezquital.

La llamada que yo recibí al mediodía reportaba otras cosas. Por momentos se antojaba inverosímil, pero esto es México, un país más allá del realismo mágico o los dramas telenoveleros.

La balacera se extendió por diferentes puntos de la capital de los alacranes, como si fuera terreno de guerra. El infierno -dirían algunos-. Y la gente veía pasar, enmarcados por los truenos de cuernos de chivos, rifles y pistolas, primero a los polícias y detrás de ellos, los presuntos narcos.

A los primeros se les acabaron las balas y, literalmente, se echaron a correr; detrás de ellos venían los narcos y, literalmente, echando balazos.

Dicen que hubo más muertos. Más de los que reportaron el periódico. Los más: civiles. Los menos: los presuntos narcos.

1 comentario:

Sero dijo...

siento mucho que todavía por allá la gente humilde no pueda vivir tranquila su vida. a veces pienso que el ser humano no da para más y que estoy por la extinción de la especie. espero que mejoremos todos algún día. un beso