El lugar: Embajada de Nicaragua en D.F. El motivo: Manifestación de rechazo al artículo 204 de la constitución de este país, el cual criminaliza la homosexualidad. Los manifestantes: Grupo 44 de Amnistía Internacional.
Aunque hoy día sólo soy simpatizante de AI, próximamente seré miembro, o cual sea el estatus que pueda adquirir, el punto es que he decidido participar voluntariamente en esta organización. Y hoy fue la primera acción pública en la que tomo parte.
Al llegar en compañía del coordinador del grupo, apenas habían llegado dos personas. La misma cantidad de patrullas se apostaban a las afueras de la pequeña embajada. Cuando ví a la policia no le dí tanta importancia, pero cuando se acercaron a preguntar cosas empecé a sentir miedo, nervios.
Nada pasó, efectuariamos una manifestación pacífica. Poco a poco se fueron sumando otras personas de Amnistía, y algunos simpatizantes a la causa. Formamos un grupo de aproximadamente 15 personas.
Yo sostenía un cartel con una consigna, al levantarlo me pregunté si debía taparme la cara con el cartel, o sostenerlo en lo alto. Elegí lo segundo, sostenerlo en lo alto y dar la cara. De verdad que una cosa es dar opiniones en un café, y otra es pararse en una calle sosteniendo una pancarta de la cual comparto el mensaje. Ese es el punto, dar la cara por algo en lo que se cree.
Durante las dos horas que estuve ahí ví desfilar muchas patrullas, todas solicitaban datos, del representante, de la organización, del motivo de la manifestación, etc. Un hombre vestido de civil compartía datos con una mujer policía.
El embajador recibió al representante de Amnistía, algo se logró.

