Es curioso, los libros de poesía parecen ser el terror de las editoriales por sus bajas ventas. Sin embargo no hay quien se quede ajeno ante un verso. La poesía hace vibrar. La poesía explica todo aquello que ni la razón ni la ciencia pueden. La poesía nos deja, en breves frases, la cabeza revuelta.
En el 2006, en Chihuahua, para inagurar la Feria de Libro Estatal, se realizó la operación "poesía en el aire" que consistió en lanzar desde una avioneta miles de fragementos de poesía universal en papeles.
En Monterrey, en el marco del
Fórum Universal de las Culturas y durante la Feria Internacional del Libro 2007, llevaron a los pasillos del centro de exposiciones del Parque Fundidora algo que los regios ya habían visto en las calles, el proyecto llamado "acción poética", iniciativa de Armando Alanís.
Este hombre tomó las bardas abandonadas, en rincones impensables, muros visibles, otros invisibles, y plasmó pequeñas frases, pequeños poemas, llenos de fuerza y como la poesía misma, a muchos puso a pensar.
Y Monterrey se vistió de poesía, y las calles tomaron otro sentido, y la gente quizá se detuvo, quizá. Si quieres ver lo que fue la acción poética en las calles de Monterrey, visita la página de
Ernesto Perales en Flickr.
Y tú, ¿cuál fue el último libro de poesía que compraste o leíste?