domingo, octubre 07, 2007

Nombres de riesgo

No hay médico francés que lo reconocería en público; sería demandado y tachado de racista al momento. Pero en reuniones privadas, en la intimidad del grupo de amigos es parte de las bromas que se hacen. Y vaya que ríen al respecto -¡Qué pena presentarle un "Kevin" a mi madre!- dice Isabelle y todos se echan a reír, porque todos sentirían la misma pena.

En la jerga médica francesa hay algo conocido como los nombres de riesgo. Y esta, digamos regla, la utilizan para definir qué tipo de cuidados merecen los pacientes.

Por ejemplo: Una familia llega al hospital, su niño está delicado: desnutrición. El niño se llama Kevin. De inmediato a cuidados intensivos. El niño será hospitalizado tres días. El estado cubre los gastos.

Al mismo tiempo llega otro niño con el mismo padecimiento, pero se llama Benoît. Es atendido por lo médicos. En poco tiempo lo dan de alta y dan indicaciones a la familia sobre los cuidados que deberán seguir los siguientes tres días.

La misma situación, dos soluciones. ¿Racismo? ¿exclusión? ¿discriminación? Bueno, sucede que en Francia no son muy bien vistos los nombres como Kevin, Jason, Dylan u otros que parecen salidos de los sitcoms estadunidenses. Normalmente las familias de medios desfavorisados, aquellas con menos cultura, gustan mucho de esos nombres para sus hijos.

Los médicos asumen, cuando un niño se llama así, que proviene de un medio desfavorisado, donde no tendrán los medios o el conocimiento para llevar a cabo los cuidados necesarios. Así que asumen debe ser tratado en el hospital. En tanto la familia de Benoît, probablemente sea clase media, entonces se asume que podrán costear y llevar a cabo los cuidados ellos mismos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece muy prudente esto, pero quien convencera a los padres para que no nos pongan nombres extrangeros!

Un afactado.

Rigo Albert.

Anónimo dijo...

Bueno, que acá en México no nos quedamos atrás con los que se llaman Brayan, Brandon, Deisy, Dylan, Leslie, etc.

Y vaya que como médico que soy es verdad, en pacientes de nivel socioeconómico bajo es bien frecuente ver ésto. Obvio no exageraría con hospitalizar a alguien por su nombre, pero sí andaría con más cuidado en su pronóstico.

Anónimo dijo...

Lamentablemente, el nombre marca a la persona, considero que puede llegar hasta a estigmatizarla. Los padres deberían pensarlo muy bien antes de elegir ciertos nombres para sus hijos.