Llegué a París y tome el TGV para ir a Lille. En cuestión de horas me encontraría con mis amigos. Mandé un SMS para advertirles que todo iba según lo planeado y los horarios se cumplían. No habría retardo.
Miraba por la ventana el paisaje posible a más de 250km/h. A mi lado una señora de 40 años aproximadamente, absorta leía un libro.
Sonó mi celular. Eran mis amigos. "¿Cómo estás? ¿todo bien?..." Hablé por espacio de tres minutos. Alzando la voz como buen latino, como buen norteño, como si el teléfono supiera de distancias en kilómetros.
Terminé y volví al paisaje. La señora de al lado me hizo una seña y sin palabras me señaló un pequeño dibujo en el tren. Parecía... como un celular, con ojitos y boquita redondas. Entonces, con mi cara de 19 dudas la miré. Y me dijo:
-Está prohibido hablar por teléfono en el vagón. Hay que respetar la tranquilidad de los otros.
Me disculpé amablemente y evidencié mi acento castellano (como si eso me disculpara aún más)
Días después regresé a París. Y noté que la gente casi no habla por teléfono en lugares públicos, sea el metro o la calle. Existe la idea del "respeto por la tranquilidad". Y si alguien habla en esos lugares, más aún, en voz alta, seguramente que no es parisino.
Miraba por la ventana el paisaje posible a más de 250km/h. A mi lado una señora de 40 años aproximadamente, absorta leía un libro.
Sonó mi celular. Eran mis amigos. "¿Cómo estás? ¿todo bien?..." Hablé por espacio de tres minutos. Alzando la voz como buen latino, como buen norteño, como si el teléfono supiera de distancias en kilómetros.
Terminé y volví al paisaje. La señora de al lado me hizo una seña y sin palabras me señaló un pequeño dibujo en el tren. Parecía... como un celular, con ojitos y boquita redondas. Entonces, con mi cara de 19 dudas la miré. Y me dijo:
-Está prohibido hablar por teléfono en el vagón. Hay que respetar la tranquilidad de los otros.
Me disculpé amablemente y evidencié mi acento castellano (como si eso me disculpara aún más)
Días después regresé a París. Y noté que la gente casi no habla por teléfono en lugares públicos, sea el metro o la calle. Existe la idea del "respeto por la tranquilidad". Y si alguien habla en esos lugares, más aún, en voz alta, seguramente que no es parisino.
3 comentarios:
HUGO:
En realidad debo confesar que cada día me sorprende más la increible facilidad de palabra que tienes, y aún más tu peculiar forma de contar al mundo situaciones que dichas por otros serían comunes y hasta aburridas. Deberías pensar , y seriamente, el dedicarte a escribir, creeme, en realidad tendrías mucho éxito, no cualquiera da belleza a las palabras, tu lo haces; aprovecha ese increible don, en mi ya tienes una admiradora. Te quiero mucho y me siento increiblemente orgullosa de ti.
gracias por compartir
SANDY
HUGO
ES BONITO TODAS ESAS HISTORIAS TAN BONITAS QUE TE SUCEDEN Y COMO LO RELATAS, TIENES UNA FACILIDAD DE CONTAR LAS HISTORIAS TAN BIEN SIGUE ASI TE ADMIRO MUCHISIMO TE QUIRO MUCHO
CARMEN YESENIA
Tranquillement con doble "l" tío
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