Debo confesar que he sido presa de la más barata forma creada por TV Azteca para hacerse audiencia... lo han logrado conmigo... cada domingo enciendo la tele después de las 21:00 para ver a Jolette, y claro, a Lolita Cortés después.
No sé si es enfermo, pero realmente lo disfruto. Me encanta ver a Jolette cantar, quizá por identificación, pues canta tan mal como yo lo haría, sin embargo es fabuloso que no deje de sonreír ante la cámara y pararse con tanta seguridad en el escenario. Realmente la mujer es el límite de lo patético y lo admirable. Es quizá lo kitsch del espectáculo... o bien, el producto perfecto... bonita sonrisa, poco talento.
Después el otro personaje, Lolita, que en ese rol de todopoderosa y sabelotodo, expresa con tan exactitud tantos comentarios, que bueno, definitivamente sin esos comentarios, la actuación de Jolette no tendría tanto sentido. Uno de los mejores papeles de Lolita, interpretándose a ella misma (o al sí-mismo que ha creado para este programa).
Y sí es cierto que este programa funciona por los votos del público, es de lo más perverso el hecho que gente invierta en Jolette, estas ganas de ver humillado a alguien, porque ya las cosas que le dicen no son meras críticas, las ganas de ver a alguien tan malo, pero tan malo, que hasta se disfruta. Creo que sería como presenciar una tortura, el goce por el sufrimiento ajeno.
A quien a creado esto, me parece un gran acierto por buscar novedades en una fórmula de rápido desgaste, aunque me parece evidente que respecto a los reality shows en México, aún falta muchísimo por explorar y ofertar... y debemos conformarnos con los 5 minutos con Jolette y Lolita.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario