domingo, septiembre 23, 2007

Oranienburger Tor

Detrás de un viejo edificio en la parte este de Berlín, con su arquitectura típica del lado este, al que parecen no le han llegado las restauraciones, hay algo parecido a un enorme terreno, bien podría funcionar como estacionamiento durante el día, y el edificio aparentar estar abandonado. Esos lugares que uno imagina están habitados por pordioseros, drogadictos y perros sin dueño.

Es sábado por la noche y mi amigo me lleva a ese lugar. Ya desde la esquina se percibe que el lugar no está abandonado. Gente entra y sale por la puerta de más de 10 metros de alto. El lugar está vestido con luces, música, jóvenes y mucha cerveza. Pequeñas carpas hospedan servicio de bar. Los muros están pintados al estilo del arte graffitti, pedazos de madera, llantas de tractores y desechos son realmente el mobiliario y ninguno de ellos fue puesto por casualidad.

"Hay un bar mexicano, el Zapata, con la imagen del General en un muro de 3mts. Mi amigo necesitaba ir al baño, pero cobraban 3€ por sólo entrar al bar. A unos metros de la puerta de entraba estaba la puerta de salida, apenas 7 u 8. Rompiendo las reglas entró por ahí, y se ahorró 3€"

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