El auto del frente se frenó subitamente.
Miraba el retrovisor.
No lo vi a tiempo.
Choqué.
Un policia nos pidió movernos.
Lo hicimos.
Me pidió mi licencia.
Se la di.
La guardó.
Llegaron mis amigos.
Me salvaron.
Le pedí mi licencia al policia.
La tenía en la bolsa del pantalón.
Me la dio.
Me la quizo quitar de nuevo.
Mi amigo se le puso al brinco.
Se fue.
Desapareció de la escena.
Los policias dan miedo.
Chocar asusta.
¡Que bueno que están los amigos!
Y poderse reír de lo sucedido.
2 comentarios:
TENGO MIEDOOOOOOOOOOOO!!!
Solo le faltó decir que pertenecía a la CANACA.
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