En mi primer festival preguntaron: ¿quién puede dar los agradecimientos en voz en off? Levanté la mano. Así en ese Festival iba del Teatro de la Ciudad al Palacio de Bellas Artes para tomar un micrófono y leer un texto que decía "El Festival de México en el Centro Histórico agradece el apoyo de..."
Sé que nadie se fijaba en ese anuncio, pero a mí me emocionaba el sólo pensar que mi voz se escuchaba en un lugar donde se han escuchado los mejores sonidos. Me ponía nervioso como si fuera uno de los artistas, me concentraba como si fuera yo quien daba función y me sentía orgulloso de haberlo hecho.
Ese año me pidieron hacer voz en off en Bellas Artes para la ceremonia de entrega de la Medalla al Mérito, entonces mi texto duraba poco más de 3 minutos. Mis nervios se incrementaron, pero así mi alegría al haberlo hecho.
Desde entonces y cada año he sido la voz de esa ceremonia, siempre me emociona tanto como me pone nervioso.
En 2009, para el festejo de los 25 años del Festival fui maestro de ceremonias de la inauguración en el Teatro de la Ciudad. Por primera vez salí del backstage y tomé lugar en el podio sobre el escenario, frente a mí el Teatro abarrotado, al lado mío, mi jefe, el presidente del Festival, autoridades de cultura y Marcelo Ebrard. Semejante cuadro de personas exaltaba mis nervios al máximo y confieso que aún más que Ebrard, mi jefe de aquél entonces.
En 2010, para el Festival 26, grabé los spots de la campaña de radio del Festival. Curiosa sensación esa de ir escuchando el radio y toparte con tu voz.
Spot fmx 26 - Lecciones de tinieblas
Spot fmx 26 - Radar
En fin, la historia es que un día de marzo en 2008, a pesar del temor, levanté la mano para tomar un micrófono y decir algunas palabras. Desde entonces han refrendado la confianza en mí y me han permitido hacer una de las cosas que más he disfrutado en estos cinco festivales: ser una voz que corre por el aire, se mete en los oídos y desaparece... hasta el año siguiente.
Sé que nadie se fijaba en ese anuncio, pero a mí me emocionaba el sólo pensar que mi voz se escuchaba en un lugar donde se han escuchado los mejores sonidos. Me ponía nervioso como si fuera uno de los artistas, me concentraba como si fuera yo quien daba función y me sentía orgulloso de haberlo hecho.
Ese año me pidieron hacer voz en off en Bellas Artes para la ceremonia de entrega de la Medalla al Mérito, entonces mi texto duraba poco más de 3 minutos. Mis nervios se incrementaron, pero así mi alegría al haberlo hecho.
Desde entonces y cada año he sido la voz de esa ceremonia, siempre me emociona tanto como me pone nervioso.
En 2009, para el festejo de los 25 años del Festival fui maestro de ceremonias de la inauguración en el Teatro de la Ciudad. Por primera vez salí del backstage y tomé lugar en el podio sobre el escenario, frente a mí el Teatro abarrotado, al lado mío, mi jefe, el presidente del Festival, autoridades de cultura y Marcelo Ebrard. Semejante cuadro de personas exaltaba mis nervios al máximo y confieso que aún más que Ebrard, mi jefe de aquél entonces.
En 2010, para el Festival 26, grabé los spots de la campaña de radio del Festival. Curiosa sensación esa de ir escuchando el radio y toparte con tu voz.
Spot fmx 26 - Lecciones de tinieblas
Spot fmx 26 - Radar
En fin, la historia es que un día de marzo en 2008, a pesar del temor, levanté la mano para tomar un micrófono y decir algunas palabras. Desde entonces han refrendado la confianza en mí y me han permitido hacer una de las cosas que más he disfrutado en estos cinco festivales: ser una voz que corre por el aire, se mete en los oídos y desaparece... hasta el año siguiente.
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